UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS
A finales de los años 20, los soviéticos se decidieron a financiar experimentos de animación para producir cortos de propaganda política. Animadores como
Ivan Ivanov-Vano,
Mikhail Tsekhanovsky o
Nikolay Khodatayev provaron técnicas y estéticas diferentes a todo lo conocido con anterioridad. Otro animador importante fue
Aleksandr Ptushko, un arquitecto e ingeniero industrial que se unió a la productora
Mosfilms para aportar innovaciones técnicas en películas de
puppetoon. Allí participó en 1935 en el primer largometraje de animación ruso:
The New Gulliver, se trataba de una re-adaptación comunista del libro de Johnathan Swift, que a pesar de contar con un guión pueril su producción fue impecable. El éxito de ésta producción motivo a Ptushko a ser uno de los fundadores del estudio que tendría el monopolio de la animación en la Unión Soviética:
Soyuzdetmultfilm-Studio, formado a través de la unión de los estudios de animación existentes en Rusia en aquella época:
Mosfilm, Sovkino y
Mezhrabpromfilm, con la intención de emular el estilo
Disney. El gobierno soviético decretó que la forma de arte própia de la Unión Soviética tendría que ser
Realismo Socialista, por lo que los animadores debieron dejar de hacer experimentos vanguardistas y realizar
cel-animation y la técnica del
éclair (la
rotoscopia soviética). Sin embargo Ptushko continuó con sus experimentos técnicos como la película híbrida de stop-motion
Ilya Muromets (1956)
también inventó una máquina para intercalar fotogramas que usó para la pelicula
The Story of a Crime (1962)
Durante las décadas de los años 30,40 y 50 la animación soviética se basó en películas didácticas, adaptaciones de cuentos populares y mitos soviéticos, y algunas películas de propaganda. Sin embargo ésta falta de experimentación y de variedad de temáticas no evitó que se hicieran obras maestras como las películas de las hermanas
Zinaida y Valentina Brumberg
Ivan Ivanov-Vano con
Moydodyr (1954)
y
Lev Atamanov con
The Snow Queen (1957)
Tras la muerte de Stalin permitieron a los artistas expresarse en sus propios estilos personales, la película de 1962 Story of a Crime resultó toda una revolución, no sólo por su técnica, sinó que usó un estilo diferente, basado en el estilo de
animación limitada de
UPA,
Rembrandt Films y
Zagreb, y por usar una temática contemporánea. A raíz de ésta película aparecieron todo tipo de animadores rusos de vanguardia como
Anatoly Petrov que produjo cortos de jóvenes animadores como
Leonid Nosyrev, Valery Ugarov, Eduard Nazarov e
Ivan Ufimcev, aunque el estilo de Petrov se caracterizaría por el fotorealismo, como en
Polygon (1977)
También aparecieron artistas más polémicos como el surrealista
Andrey Khrzhanovskiy, con la película
The Glass Harmonica (1968) que fue recortada por el gobierno socialista.
También intentaron recuperar sus prestigiosas técnicas de Stop Motion, con artistas como
Vadim Kurchevskiy y
Nikolay Serebryakov, que trabajaron juntos en la película
The Cloud in Love (1963) y luego se separaron para realizar películas como
Not in the Hat is there Happiness (1968) de Serebyakov o
The Master of Clamecy (1972) de Kurchevskiy. Otro autor de Stop Motion fue
Roman Kachanov que realizó el cortometraje
Varezhka (1967)
y la série
Cheburashka
También se lanzó a la animación tradicional con
The Mystery of the Third Planet (1981)
En los 70 los rusos quisieron basar la animación en personajes más atractivos, aparecieron séries populares de animación, como
Nu, Pogodi! de
Vyacheslav Kotyonochkin sobre un lobo que persigue a una liebre.
y el colega de Anatoly Petrov,
Gennady Sokolsky, realizó películas con banda sonora atmosférica como
Serebryanoe kopytce (1977)
Mishonok Pik (1978)
y la série de TV
The Adventures of Scamper the Penguin (1986 - 1987) realizada junto con
Kenji Yoshida
En ésta época también apareció uno de los animadores rusos más famosos:
Yuriy Norshteyn, con obras magistrales del
cut out como
Little Hedgehog in the Fog (1975)
o
Tale of Tales (1979), que ha sido elegido dos veces como el mejor corto de animación de la historia, en 1984 y en el 2002.
Lamentablemente, con la llegada de la Perestroika, Norshteyn no pudo acabar su último corto:
Overcoat
En los 80 y 90 los animadores rusos comenzaron a hacer alusiones al fin del comunismo, como el corto de
Garri Bardin:
Little Red Ridinghood et le Wolf (1991), que fue polémico por incluir un título en lengua extrangera.
También apareció un nuevo animador de puppetoon:
Stanislav Sokolov, caracterizado por usar todo tipo de técnicas avanzadas y efectos especiales en películas como
Black and White Film (1985) y
The Big Underground Ball (1987)
Otra técnica que desarrollaron en los 80 fue la animación de
Pintura sobre Cristal, la desarrolló el estudio
Sverdlovsk Film para el corto
Dobro Pozhalovat! (1986)